La fiesta del pedal volvió a las rutas nacionales. Este jueves por la mañana, la 81ª edición de la Vuelta Ciclista del Uruguay dio su puntapié inicial frente a la explanada de la Intendencia de Montevideo. Desde allí, los 162 pedalistas que conforman el pelotón de este año partieron a tren controlado para abandonar la capital e iniciar oficialmente la competencia.
El trazado inaugural proponía un recorrido ágil de 129 kilómetros a través de las rutas 5 y 3, uniendo la capital del país con San José de Mayo. La tranquilidad del grupo se rompió cuando cinco competidores decidieron probar suerte y armaron una fuga que le puso picante a la mañana: Ignacio Negrín (Douglas Guilles), Alejandro Quilci (Alas Rojas de Santa Lucía), Germán Fernández (Dolores Cycles Club), Sergio Fredes (Punta del Este) y el brasileño Matheus Constantino (Swift).

Este quinteto de vanguardia llegó a sacar una renta de dos minutos sobre el pelotón principal. Fue en ese momento cuando los ciclistas del Náutico Boca del Cufré decidieron ponerse el overol. El equipo asumió la responsabilidad de la persecución, marcando el ritmo al frente del grupo para achicar distancias, neutralizar a los escapados y asegurar que la definición fuera en un sprint masivo, el escenario ideal para su principal figura.
La estrategia funcionó a la perfección. Con un marco de público espectacular en la zona de meta en San José, Leonel Rodríguez le bajó el martillo a la etapa haciendo gala de su velocidad. El corredor del equipo de Cufré cruzó primero la línea de llegada, dejando en el segundo lugar a Matías «Piojo» Presa (Club Ciclista Cerro Largo) y en la tercera ubicación a Germán Fernández (Dolores Cycles Club). El tiempo oficial para este grupo mayoritario, que incluyó a otros 106 competidores, fue de 2 horas, 51 minutos y 30 segundos.
Gracias a las bonificaciones obtenidas en meta, Rodríguez no solo se llevó el trofeo del día, sino que también se calzó la malla líder de la clasificación general.
