El Tour de Flandes, uno de los cinco monumentos del ciclismo mundial, fue testigo de una jornada que quedará grabada en la retina de los aficionados uruguayos. En el debut absoluto del equipo Burgos BH en esta prestigiosa clásica, el compatriota Eric Fagúndez no solo estuvo a la altura de la exigencia, sino que asumió un rol protagónico que lo posiciona como una realidad en el circuito de la UCI WorldTour.
Desde la largada en Amberes, la estrategia de la escuadra morada fue agresiva. Tras varios intentos fallidos de sus compañeros, Fagúndez tomó la iniciativa y, sobre el kilómetro 28, logró conectar con el corte definitivo de 13 corredores. En esa escapada también se filtró su compañero Jambaljamts Sainbayar, asegurando una presencia doble para el equipo en la vanguardia de la carrera.

Foto: Sprint Cycling Agency
La jornada estuvo marcada por la inestabilidad climática. La lluvia apareció tras la segunda hora de competencia, convirtiendo los sectores de Lippenhovestraat y Paddestraat en verdaderos desafíos técnicos sobre el adoquín húmedo. Mientras la ventaja de la fuga fluctuaba en torno a los cinco minutos, Fagúndez se mantuvo sólido, administrando energías para los tramos decisivos.
El momento cumbre llegó cuando la carrera se rompió en las colinas adoquinadas. Mientras Sainbayar cedía terreno tras coronar el icónico Oude Kwaremont, el uruguayo sacó a relucir su capacidad de resistencia. Fagúndez logró mantenerse en el grupo de cabeza incluso cuando los grandes nombres del pelotón, como Tadej Pogačar y Mathieu van der Poel, lanzaron sus ataques para conectar con la punta.
El director deportivo del Burgos BH, Damien Garcia, destacó la labor del uruguayo tras la competencia:
«Pudimos meter a Eric en el grupo de 13 y cumplimos el primer objetivo. Luego, Fagúndez pudo aguantar con los favoritos cuando llegaron Pogačar y Van der Poel, resistiendo en ese primer pelotón hasta que se quedó sin fuerzas. El equipo tuvo una actitud de diez».
Para Fagúndez, este Tour de Flandes representa mucho más que una carrera terminada; es la confirmación de su madurez competitiva en el máximo nivel europeo, logrando rodar a la par de las máximas figuras del deporte en uno de los escenarios más hostiles y técnicos del calendario.
Tras este gran desempeño en las clásicas flamencas, el horizonte de Fagúndez y el Burgos BH se traslada a las Ardenas, con la mira puesta en otro monumento de prestigio: la Lieja-Bastoña-Lieja.
